El 28 de abril de 2026, Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (CGLU) y su Comisión de Inclusión Social, Democracia Participativa y Derechos Humanos (CISDPDH) reunieron a los miembros de la Campaña Global “10, 100, 1.000 Ciudades y Territorios de Derechos Humanos para 2030” en una reunión en línea dedicada a fortalecer la cooperación, compartir experiencias locales, dar la bienvenida a nuevos miembros y definir los próximos pasos de la Campaña.
La reunión reafirmó el papel clave de los gobiernos locales y regionales en la defensa y protección de los derechos humanos, la democracia y la cohesión social, en un contexto de crecientes desigualdades y retroceso democrático.
Situar los derechos humanos en el centro de la agenda de CGLU
La reunión se abrió con las palabras de Adrià Duarte, Coordinador de la Comisión de Inclusión Social, Democracia Participativa y Derechos Humanos de CGLU, quien destacó la importancia de la Campaña como espacio colectivo para fortalecer el movimiento de las Ciudades de Derechos Humanos.
Subrayó su papel clave para avanzar y promover la adopción de la Nueva Carta-Agenda Mundial de Derechos Humanos en la Ciudad, así como para situar la agenda de derechos humanos en el centro del próximo Congreso Mundial de CGLU en Tánger.
A continuación intervino Philippe Rio, Alcalde de Grigny y Copresidente de la Comisión, quien destacó la importancia de este momento para el movimiento municipalista. Al reflexionar sobre los cuatro años transcurridos desde el lanzamiento de la Campaña, reconoció los avances logrados, al tiempo que insistió en la necesidad de ir más allá:
«Tras cuatro años de Campaña, hemos reunido a una comunidad de más de 100 gobiernos locales y regionales, pero debemos ir más allá. El Congreso de CGLU será un hito importante: debemos situar la agenda de derechos humanos en el corazón de CGLU.»
El Alcalde también subrayó la Carta-Agenda como resultado de un proceso colectivo y como una base clave para la futura acción conjunta de los gobiernos locales y regionales comprometidos con el avance de los derechos humanos.
Conectar la acción local con la agenda de derechos humanos de Naciones Unidas

La sesión de apertura también contó con la intervención de Laura Dolci, Coordinadora de la Alianza Global por los Derechos Humanos, una iniciativa interregional y multiactor de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) orientada a conectar, amplificar y acelerar la acción en materia de derechos humanos. Diseñada para reunir a diversos actores —desde gobiernos hasta sociedad civil, jóvenes, empresas y autoridades locales—, busca promover y proteger los derechos humanos, transformar las narrativas y reconstruir la confianza en los derechos humanos como principio universal de orientación, mediante el intercambio de conocimientos y la cocreación de iniciativas.
Subrayó la ambición del Alto Comisionado de lanzar una amplia movilización por los derechos humanos de cara a 2028, año del 80º aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
En un contexto de polarización y regresión democrática, destacó la necesidad de reconectar los derechos humanos con las realidades cotidianas de las personas y de fortalecer las alianzas entre niveles de gobierno y sectores.
«Los derechos humanos deben ser más cercanos y más fieles a las personas. A menudo pueden parecer abstractos, pero en última instancia tratan de seres humanos. Las ciudades son el lugar donde los derechos humanos viven, donde llegan a las personas y a sus hogares.»
Laura Dolci también destacó la relevancia del Marco de orientación para la Creación de una Ciudad de Derechos Humanos, desarrollado por el ACNUDH y CGLU, como herramienta práctica para apoyar a las ciudades y territorios en la integración de los derechos humanos en la gobernanza local.
Derechos humanos para un multilateralismo renovado
La discusión fue enmarcada también por Lorena Zárate, Fundadora y Cocoordinadora de la Plataforma Global por el Derecho a la Ciudad, quien reflexionó sobre el papel de las Ciudades de Derechos Humanos en el marco del multilateralismo local. Subrayó que recuperar los derechos humanos es especialmente urgente en un contexto de crecientes desigualdades, ataques a los derechos y narrativas discriminatorias.
«Los derechos humanos están en el centro de las luchas actuales contra el aumento de las desigualdades, los ataques a los derechos y las narrativas y prácticas discriminatorias. Es crucial recuperar y reconfigurar los derechos humanos en este contexto.»
Lorena Zárate también vinculó la discusión con el proceso en curso de actualización de la Carta-Agenda Mundial de Derechos Humanos en la Ciudad de CGLU, así como con el proceso GOLD VII, una iniciativa de investigación liderada por CGLU sobre las Economías de la Igualdad y los Cuidados. En referencia a la Carta —que reconoce 37 derechos humanos en la ciudad—, destacó la importancia de reconocer no solo los derechos ya consolidados, sino también una nueva generación de derechos, incluidos los cuidados, la democracia participativa, la proximidad y el espacio público.
Asimismo, destacó el reconocimiento de los Derechos de las Ciudades —desde la financiación y la autonomía hasta la justicia climática y la solidaridad internacional— como un elemento clave para que las ciudades puedan cumplir eficazmente con sus responsabilidades en materia de derechos humanos.
Nuevos miembros y Ciudades de Derechos Humanos que ponen los derechos en práctica
Uno de los momentos destacados de la reunión fue la presentación de los nuevos miembros que se suman a la Campaña: la Unión de Municipalidades de Marmara, representada por Burcuhan Şener, Directora de Asuntos Internacionales, y el Municipio de Um Al-Basateen, representado por Ammar Hani Nafesh, Presidente del Comité Municipal.

Junto con Tetuán y la Asamblea de Jóvenes de Manica, esta nueva ola de miembros refleja tanto el creciente impulso internacional del movimiento de las Ciudades de Derechos Humanos como la creciente diversidad de gobiernos locales y regionales comprometidos con el avance de los derechos humanos a nivel local.
La reunión también presentó experiencias de Gwangju, Ciudad de México y Seine-Saint-Denis, ilustrando cómo las ciudades y territorios traducen sus compromisos en materia de derechos humanos en políticas concretas, servicios públicos y acciones sobre el terreno.
Gyonggu Shin, Director Ejecutivo del Centro Internacional de Gwangju, recordó el papel histórico de Gwangju como ciudad de democracia, derechos humanos y paz. Desde la adopción de su ordenanza de derechos humanos en 2007, la ciudad ha desarrollado herramientas institucionales clave, incluido una Oficina de Derechos Humanos y el Foro Mundial de Ciudades de Derechos Humanos, lanzado en 2011 como espacio global de intercambio y cooperación.
Desde Ciudad de México, Rocío Lombera, Coordinadora General de Asuntos Internacionales, presentó el marco basado en derechos de la ciudad, incluida una Carta de Derechos que reconoce 49 derechos para una ciudad democrática, feminista, segura e inclusiva. Su intervención destacó acciones prioritarias en materia de seguridad humana, vivienda, cuidados, migración, participación y transformación urbana accesible a través del programa UTOPÍAS, vinculándolas con los derechos consagrados en la Carta-Agenda.
Maïra Topall, Coordinadora de Programas Internacionales del Observatorio Internacional de Violencias contra las Mujeres (OIVF), presentó el trabajo del Departamento de Seine-Saint-Denis en materia de igualdad de género y lucha contra la violencia contra las mujeres. Su iniciativa “Un toit pour elle” apoya el acceso a una vivienda segura y de larga duración para mujeres víctimas de violencia, mostrando cómo los derechos se hacen efectivos a través de políticas locales concretas y de la cooperación con los municipios.
Hacia Gwangju, Tánger y más allá: ampliando el movimiento de las Ciudades de Derechos Humanos

De cara al futuro, la Campaña seguirá generando impulso hacia el Foro Mundial de Ciudades de Derechos Humanos (WHRCF) en Gwangju y el Congreso de CGLU en Tánger, promoviendo los derechos humanos como marco común para la acción local, la renovación democrática y la justicia social.
Desde la adopción de la Nueva Carta-Agenda Mundial de Derechos Humanos en la Ciudad hasta el creciente impulso de la cuarta ola de la Campaña Global, emerge una prioridad clara: seguir fortaleciendo el movimiento de las Ciudades de Derechos Humanos y apoyar a los gobiernos locales y regionales en la construcción de sociedades más democráticas, inclusivas y basadas en derechos.